Che Guevara: los iconos de la izquierda no cometen crímenes, solo “errores”

Imagen del Che Guevara que forma parte del documental “El Che, un hombre nuevo” dirigido por Tristan Bauer (Foto NA)
Imagen del Che Guevara que forma parte del documental “El Che, un hombre nuevo” dirigido por Tristan Bauer (Foto NA)

Se cumplen 50 años de la muerte del Che Guevara. De mortuis nihil nisi bene. De los muertos solo se debe hablar bien, dice el adagio latino. Máxima piadosa válida para la historia de las personas privadas, no se aplica a los protagonistas de la historia colectiva. A pesar de que el “Che” es un protagonista público, su mito se beneficia de una variación del adagio latino.

Parafraseando la famosa boutade de Talleyrand, pero con una intención diferente a la de su autor, la izquierda nos hace saber que sus íconos no cometen crímenes, solo cometen errores.

Los fusilamientos masivos que tuvieron lugar en los inicios del castrismo y de los cuales Guevara es un responsable no menor (y que se justificaban entonces como un imperativo de la necesidad histórica) se disculpan y banalizan hoy como un accidente de trabajo.

 Su mito ha generado dos manifestaciones tan opuestas y contradictorias como son la moda y el culto

Su mito ha generado dos manifestaciones tan opuestas y contradictorias entre sí como son la moda y el culto. La moda lo convierte en logo de remera, en un objeto de consumo; y el culto en un objeto de veneración. No se trata, sin embargo, de un culto que proceda de una revelación: a diferencia de Cristo, el Che no resucitó.

El cadaver de Ernesto “Che” Guevara expuesto en Vallegrande, Bolivia. (AFP)

El cadaver de Ernesto “Che” Guevara expuesto en Vallegrande, Bolivia. (AFP)

Al revés del paganismo pre-moderno, que preservaba la identidad de los dioses, la postmodernidad fomenta un politeísmo casi discepoliano donde un culto puede ser fácilmente una moda, y una moda puede convertirse rápidamente en un culto. Esto explica en parte por qué el mito del Che se instala y perdura con tanto éxito en la así llamada posmodernidad. Pero este no es el único motivo. La insurgencia es una guerra asimétrica, en la cual el insurgente que desafía al Estado es inicialmente como la historia de David frente al Goliat: si triunfa como Fidel Castro, es objeto de admiración; si es derrotado como el Che en Bolivia, la posteridad, como en los partidos de fútbol, se inclina por el más débil.

El destino del Che Guevara muestra paralelos con el de León Trotsky. Además de su adhesión a la revolución y el marxismo los emparenta su destino personal. Uno asesinado en México por encargo de Stalin, y el otro derrotado y pasado por las armas por el ejército boliviano. Uno y otro acabaron siendo prisioneros de una contradicción no dialéctica que, al carecer de superación, culmina en una paradoja.

Trotsky creía en la espontaneidad revolucionaria de las masas como palanca necesaria y suficiente de la revolución. Una vez en el poder, tuvo que reconocer la importancia del partido, no tanto para hacer la revolución, sino para construir el régimen soviético. Esa contradicción no resuelta le costó primero el poder y luego la vida. Stalin, gran criminal y, a la vez, gran hombre de Estado, logró esa síntesis entre las masas y el partido que se le escapó al creador del Ejército Rojo. Discípulo aventajado de Lenin, desplazó a Trotsky del manejo del partido y comprendió también mejor que él los resortes de la política de masas. Trotsky apostó a la espontaneidad, Stalin a la manipulación.

Guevara creía que la revolución y su instrumento especifico, la violencia, no tenían futuro en los países con régimen y cultura democrática. Son famosas al respecto sus divergencias con los Tupamaros, que sostenían precisamente lo contrario. De esta forma, hacía suyo el viejo principio del sentido común marxista según el cual la revolución sólo es posible si existen condiciones objetivas.

 Su muerte reveló que el foquismo era una utopía y una ucronía: un proyecto ajeno al espacio político y al tiempo histórico

Su lucidez en este punto específico no le impidió propagar el catecismo del foco revolucionario llevándolo a un faux pas lógico y político. Al sostener que la voluntad del sujeto podía soslayar las condiciones objetivas se ilusionó con una nueva forma de revolución permanente: podía tener lugar en cualquier momento y en cualquier parte, siempre que el revolucionario se lo propusiese. Como en un juicio de un dios medieval, su muerte reveló en cambio que el foquismo era una utopía y una ucronía: un proyecto ajeno al espacio político y al tiempo histórico. Tocqueville definió con certeza al espíritu revolucionario como una mezcla de ilegalidad y violencia. En la Revolución Francesa, su manifestación emblemática había sido el jacobinismo, pero también el golpe de Estado de Napoleon lll.

 Cuba ya no exporta le revolución pero no renuncia a su condición de albacea del espíritu revolucionario

Cuba ya no exporta la revolución en América Latina y África como lo hacía durante la guerra fría, pero no renuncia sin embargo a su condición de albacea del espíritu revolucionario.

Lejos del ardor casi juvenil del Che que profetizó uno, varios, muchos Vietnam, los hermanos Castro disfrutan en su senectud de la compañía de uno, varios, muchos populismos. Así como no es casualidad que Chávez viera en Fidel Castro a su inspirador, tampoco es casual que los hermanos Castro vieran en Chávez a su continuador. El castrismo y el foquismo se prolongan en el bonapartismo chavista. La revolución bolivariana termina como comenzó la cubana: ejecutando opositores. Ambas confirman lo que ya había advertido Hayek: el socialismo mata.

(AFP)

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Muchos marxistas, de Harnecker a Laclau, que iniciaron una travesía incierta que los llevó del partido leninista al foco, terminaron finalmente por amarrar en el puerto, en apariencia más seguro, del populismo. Su periplo rememora en parte la teoría de clásica de los ciclos de régimen. Para algunos de sus teóricos, Platón por ejemplo, los regímenes se suceden y los posteriores son peores a los que los preceden. En su versión marxo-populista en cambio, no sabemos si los mejores preceden a los peores, o si todos son igualmente malos.

 Kirchner y Chávez han sido desalojados de la Galería de los Patriotas por el actual gobierno, no así el Che Guevara

El kirchnerismo, última manifestación del espíritu revolucionario, entronizó a Néstor Kirchner, a Hugo Chávez y al Che en la Casa Rosada. Pero ese tributo no es, entre nosotros, exclusivo de las fuerzas políticas que reivindican la acción revolucionaria. Es decir, que no respetan la legalidad y recurren en forma explícita o embozada a la fuerza. También fuerzas democráticas como la coalición socialista-radical que gobierna la provincia de Santa Fe, haciendo eco del espíritu del siglo, erigieron hace ya casi diez años una estatua conmemorativa del Che en la ciudad de Rosario. Kirchner y Chávez han sido desalojados de la Galería de los Patriotas por el actual gobierno, no así el Che Guevara. El gobierno, sea por desidia, indiferencia o temor, contribuye así a que, lejos de extinguirse, el espíritu revolucionario a lo sumo se encapsule.

 Está visto que la nostalgia de la revolución no nos abandona

En tiempos donde parece despuntar el anhelo de tener un país normal, está visto que la nostalgia de la revolución no nos abandona. Un observador neutral que dirige su mirada al pasado y observa que el Che, obligado a dejar Cuba por sus disidencias con Fidel, confirma el viejo dicho de que la revolución, como el dios Saturno, se come a sus hijos. En este caso da igual si en lugar de comérselos, los expulsa. Al observar el presente, en cambio, no dejaría de sorprenderse al ver que, de un modo misterioso, su fracaso en Congo y Bolivia parece confirmar un célebre aforismo de los franceses, según el cual no hay nada que tenga más éxito que el fracaso. A fines del siglo XIX el gran historiador suizo Jacobo Burckhardt vaticinó que el futuro nos depararía dictaduras militares que se llamarían republicanas. Lo hemos vivido y sufrido en América Latina. Lo que Burckhardt no previó es que esto sucedería en respuesta a mitos y fenómenos como el del Che, que pregonan una ideario libertario, que se acuna en la violencia y descree de las instituciones libres.

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El mito del Che, cincuenta años después

Si bien tanto la representación del extinto dictador cubano Fidel Castro como la del supérstite hermano Raúl son hoy cuestionadas incluso por personalidades provenientes de la más recalcitrante izquierda internacional, en sentido contrario y sin advertir la contradicción, Ernesto Guevara de la Serna, partícipe necesario, cómplice y arquitecto adjunto del totalitarismo aún vigente en la desdichada isla, lejos de padecer críticas equivalentes a los tiranos mencionados, con los años se ha tornado en una suerte de santo laico, venerado con idéntico fervor tanto por marxistas de estricta observancia como por la prensa bienpensante, figurones de la farándula, panelistas de televisión, campeones del deporte y hasta sedicentes defensores del capitalismo que, aunque “no necesariamente compartan sus ideas”, admiran al hombre que se jugó “por un mundo mejor”. La corrección política en boga, siempre presta a congraciarse con cualquier manifestación de la agenda progresista, advirtió que el Che facilita mucho las cosas: es más cómodo rendirle culto a un fallecido revolucionario joven y buenmozo antes que a un tirano octogenariamente reblandecido que expiró con los pañales sucios en el hospital, aunque Fidel y Ernesto hayan sido socios o cómplices en crueldades y felonías.

El Che Guevara es un mito, pero no es un mito más. Su figura ha llegado a tan alto grado de adhesión o aceptación que logró traspasar todas las clases sociales y culturales sin mayores distinciones ni ambientaciones. Su efigie puede ser colgada tanto para adornar una pocilga periférica como la pared de un pub, una discoteca o un restaurante ubicado en el barrio más elegante de cualquier capital occidental. Su imagen es capaz de levantar deferencia tanto en la facultad de filosofía como en las banderas futboleras de las hinchadas domingueras. En suma, su estampa puede servir para identificar tanto a una célula terrorista como para promocionar una marca de latitas de gaseosas.

¿Cómo ha logrado Guevara constituirse en un mito de tamaña elasticidad e intensidad? Va de suyo que no existe una, sino múltiples causas que, azarosamente o no, confluyeron apuntando en una misma dirección. El Che no escapó a ninguno de los componentes que poseen los mitos pop del siglo pasado: murió joven, en medio de la fama, fue rebelde, aventurero y además era fisonómicamente atractivo. Su rostro eternamente juvenil no tuvo la desgracia de envejecer ni él tampoco pudo ver sus ideas pudrirse tras su aplicación sostenida en el tiempo.

Ocurrió que, al morir el Che, de inmediato Fidel Castro se encargó de usarlo y canonizarlo, elevando al difunto al pedestal de los comunistas imperecederos, con el valor agregado de que Guevara era fotogénico y acorde con la estética desaliñada del rock and roll que tanto enfervoriza a las generaciones de las últimas décadas. Vale decir, Castro supo utilizar su figura para perpetuar la continuidad visual o comunicacional de un precámbrico régimen que ya no hace soñar a nadie. Ironías de la biografía del Che: quien en vida fuera un pésimo embajador, al morir se convirtió en el inmejorable representante planetario de la Revolución cubana.

(AFP ) En 1958, Ernesto “Che” Guevara toma lecciones de bateo en Sierra Maestra, un año antes de que triunfara la Revolución Cubana.

(AFP ) En 1958, Ernesto “Che” Guevara toma lecciones de bateo en Sierra Maestra, un año antes de que triunfara la Revolución Cubana.

Si de elementos míticos adicionales se trata, probablemente el que dio mayor vigor a la sacralización de Guevara fue el hecho de que haya muerto en el fragor de su aventura guerrillera. De esta manera, se impuso a fuego la máxima a la que permanentemente recurren sus justificadores: “El Che murió por un ideal”. Argumento efectista pero pobre, puesto que lo trascendente en Guevara no es que haya muerto por sus ideas, sino que haya fusilado inmisericordemente por imponerlas, siendo además que los muchos hombres que él ejecutó no han gozado de la misma gloria póstuma de la que sí usufructuó el endiosado homicida al que medio siglo se le rinde pleitesía. Pero el Che no debería ser juzgado por cómo murió sino por cómo vivió. O en todo caso, por la cantidad de gente que él mató cuando vivió. Pero ocurre que a la izquierda y sus personeros se los juzga por sus objetivos, supuestamente nobles, y no por sus resultados, comprobadamente desastrosos, que en definitiva son lo único importante: todo lo demás es relato.

Aunque tras los primeros años de su muerte Guevara obró de guía y mito conducente de las guerrillas de los años setenta en América Latina (ERP y Montoneros en Argentina, Tupamaros en Uruguay, el MIR en Chile, Sendero Luminoso en Perú o las FARC colombianas), en el nuevo siglo, en cambio, el Che ha dejado de ser un referente del terror revolucionario para convertirse en un fetiche estético del esnobismo progresista.

File pictures taken on October 10, 1967 by AFP journalist Marc Hutten of the body of Argentine-born guerrilla leader Ernesto “Che” Guevara being exposed on a laundry sink in the village of Vallegrande, Bolivia.Guevara was executed upon capture on the eve in La Higuera, 74 km from Vallegrande and taken to Vallegrande to be publicly exposed. / AFP PHOTO / MARC HUTTEN

File pictures taken on October 10, 1967 by AFP journalist Marc Hutten of the body of Argentine-born guerrilla leader Ernesto “Che” Guevara being exposed on a laundry sink in the village of Vallegrande, Bolivia.Guevara was executed upon capture on the eve in La Higuera, 74 km from Vallegrande and taken to Vallegrande to be publicly exposed. / AFP PHOTO / MARC HUTTEN

La percepción visual es mucho más poderosa que la oral y el mito guevariano alcanzó tamaña envergadura en parte gracias a la repetición de su favorecido rostro, notablemente explotado a partir de la foto tomada en La Habana por el fotógrafo Alberto Korda. La contingencia quiso que esa expresiva foto gustara y ella viene siendo reproducida hasta el paroxismo a través de una avalancha de posters, calcomanías, almanaques, camisetas, billetes, estampillas, grafitis, postales, banderines y ahora, en fluorescentes flyers de Instagram o Facebook que intentan ofrecer rebeldía virtual en la web 2.0. Pero ninguno de los jóvenes que fija la foto de Guevara como perfil en Twitter sueña con tener una libreta de racionamiento, ni con una sociedad en donde el pasaporte sea una prerrogativa otorgada a discreción por el comisario político de la Nomenklatura. “¡El Che vive!” postean sus afectos en el #hashtag de la red. Pero el Che vive porque está muerto y lo que lo hace destacar en nuestra época es que no pertenece a ella.

Pero si hay algún denominador común real en la trajinada vida de Guevara, este no ha sido otro que la frustración. Fracasó en su primer matrimonio. Su segundo matrimonio se caracterizó por su intrascendencia y él mismo confesó que sus hijos ni lo conocían. Tanto como presidente del Banco Nacional de Cuba como capitaneando el Ministerio de Industrias, llevó adelante gestiones vergonzosas. También fue un fiasco su proyecto militarista para derrocar al presidente Arturo Illia en Argentina. Pujó para recostar a Cuba sobre la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), para finalmente acabar peleándose con los soviéticos. Tardíamente, pretendió seducir a los chinos en su aventura africana y estos le negaron apoyo militar. Su aventura revolucionaria en el Congo en 1965 fue prevista para durar cinco años y acabó como un papelón de siete meses, en cuyo lapso la actividad central del Che fue jugar al ajedrez. De ese último fracaso Fidel lo exportó al sur de Bolivia y fue en dicho país donde terminó perdido en la selva lanzando tiros al aire, lugar donde finalmente fue aprehendido. O sea que, sin existir en el haber de Guevara triunfo alguno, mueve a risa que la frase con la que más se identifique al marketinero comandante sea “hasta la victoria siempre”.

El Guevara real e histórico nada tiene que ver con su amable versión actual. El polifacético guerrillero mutó de extremista marginal a estampilla cool. Del sufrido foquismo selvático a la remerita cafetera en el shopping. Del fusil estalinista al pacifismo ecológico. Del ideólogo sectario al gurú multicultural. Del macho viril que arreglaba todo a los tiros a decorar la marcha por el orgullo travesti. Del odio intransigente al enemigo al humanismo ecuménico. En suma, su cara pasó de identificar la clandestinidad revolucionaria a ornamentar la pared de un spa de reiki. El marketing hace este tipo de transformaciones y la frivolidad social se ocupa del resto. No deja de ser curioso que muchos de quienes lo exhiben tatuado en el brazo por lo único que estuvieron a punto de arriesgar la vida fue por una dosis de cocaína: indisculpable vicio burgués que el Che hubiera corregido con su despiadado rifle sanitario.

28th August 1965: Argentine Communist revolutionary leader Che Guevara (1928 – 1967) (left) attending a United Nations Trade Conference at the Palace des Nations, Geneva. (Photo by Keystone/Getty Images)

28th August 1965: Argentine Communist revolutionary leader Che Guevara (1928 – 1967) (left) attending a United Nations Trade Conference at the Palace des Nations, Geneva. (Photo by Keystone/Getty Images)

En suma, les guste a no a sus feligreses, el Che Guevara ha quedado reducido a la categoría de logotipo comercial o adorno de vestuario: remeras, gorros, botas, cinturones, camperas, prendedores y todo tipo de ropaje hoy se encuentran a disposición de aquel joven ávido de revolucionar su guardarropas. Ocurre que la gente no quiere cambiar el mundo sino el coche, aunque el rodado pueda verse decorado por un oportuno estampado guevarista en alguna de sus ventanillas (como quien coloca la lengua de los Rolling Stones), sediciosa manifestación automotriz asimilable a la de subir al tope el volumen del autoparlante con un enojoso y prepotente hardcore-punk.

Atrás quedó la máquina de matar para dar paso a la de facturar. A 50 años de su muerte, la pintoresca figurita disconforme de Ernesto Guevara de la Serna mueve muchísimos millones en cualesquiera de los infinitos rubros del mercado capitalista global: “Valgo más vivo que muerto” gritó el Che cuando fue detenido en Bolivia. Pero el frustrado guerrillero se equivocó por millonésima vez. Esa desesperada frase suya esbozada in articulo mortis, fue la última de las innúmeras derrotas obrantes en su frenético e infecundo repertorio.

El último libro del autor se titula “La máquina de matar, biografía definitiva del Che” (Unión Editorial).

Cómo fue el último (y furtivo) paso del Che Guevara por la Argentina

Fue en 1961 y se trató de una visita que tuvo luego amplias repercusiones políticas. Los detalles me los confió uno de los protagonistas de acontecimiento

El Che Guevara en Punta del Este, Uruguay

El Che Guevara en Punta del Este, Uruguay

Jorge Carretoni había sido presidente de la juventud de la Unión Cívica Radical Intransigente, el partido del presidente Arturo Frondizi. Pertenecía al sector más izquierdista del radicalismo que abrevaba su ideario en Moisés Lebensohn. Cierto día de julio de 1961 lo citó Frondizi en su despacho y le preguntó si estaba dispuesto a ir a la Reunión del Consejo Interamericano Económico y Social (CIES) en Punta del Este, que se celebraría pocas días después. Carretoni aceptó  la inesperada proposición y fue enviado como asesor del CFI (Concejo Federal de Inversiones), aunque se dio cuenta de que era otra cosa lo que se esperaba de él.

Arturo Frondizi (1908-1995), el presidente que invitó al Che Guevara a visitarlo en la Quinta de Olivos

Arturo Frondizi (1908-1995), el presidente que invitó al Che Guevara a visitarlo en la Quinta de Olivos

Antes de partir. don Arturo lo vuelve a convocar con mucha reserva y entonces le pide que en Punta del Este busque hacer contacto con el Che Guevara, entonces Ministro de Industria en Cuba. Carretoni conocía a Ricardo Rojo y éste programó un encuentro reservado con su amigo, el comandante Ernesto Guevara en el Hotel San Rafael de Punta del Este. Fue una charla muy distendida que se prolongaría hasta las cinco de la mañana con el mate pasando de mano en mano. A partir de allí las demás reuniones, cuatro, en alguna de las cuales también participó Horacio Rodríguez Larreta (padre), serían en la más estricta reserva, sin que se enterase el canciller argentino Adolfo Mugica.

Cumpliendo instrucciones Carretoni le propuso al Che un encuentro en Buenos Aires con Frondizi  y le sugirió la conveniencia de que también fuese recibido por el presidente de Brasil, Janio Quadros. De eso se ocuparía con éxito otro operador secreto y hombre de confianza de Quadros, Celso de Almeida. El emisario argentino también tuvo reuniones no oficiales con el asesor personal de John F. Kennedy, Richard Goodwin, que seguía las tratativas con especial atención y seguramente transmitía sus vicisitudes al presidente norteamericano.

Janio Quadros y Arturo Frondizi

Janio Quadros y Arturo Frondizi

El interés de Frondizi en el encuentro era mejorar sus relaciones con los Estados Unidos, hacer mérito y así ganar algo de aire en circunstancias en que estaba acosado por las huelgas promovidas por los gremios que reclamaban la legalización del peronismo, por los planteamientos de las fuerzas armadas siempre dispuestas a asaltar el poder con el pretexto de la guerra interior contra el peligro comunista, y por una situación económica que empeoraba día a día. Su objetivo era intermediar en las relaciones entre los Estados Unidos y Cuba, gravemente deterioradas luego de la invasión de Playa Girón alentada por la CIA, y jugar a favor del interés norteamericano en convencer a Guevara de la inconveniencia del ingreso de Cuba al Pacto de Varsovia, alianza militar del bloque comunista, principal preocupación del presidente Kennedy en aquellos días.

Es de imaginar que Frondizi estaría en condiciones, durante el encuentro, de ofrecer a Cuba alguna ayuda económica acordada con Kennedy y de  garantizarle el apoyo de Argentina y Brasil, los dos países más importantes de la región, para su reingreso a la comunidad latinoamericana (OEA) de la que Cuba había sido expulsada.

VIDEO: Así reflejó la televisión cubana la visita de Guevara a Punta del Este

Carretoni alquiló un pequeño Piper matrícula 439 CX-AK P por veinte mil pesos de entonces para cruzar el Río de la Plata y una mañana a las 9 a.m. estaba todo listo para la partida. Las instrucciones eran que Guevara debía viajar solo por lo que al pie de la escalerilla el mensajero de Frondizi le extendió la mano para despedirse.

-¿Usted no viaja?- preguntó el Che.

– No, ésas son mis instrucciones.

– Entonces yo tampoco viajo –dijo cortante y dando media vuelta se alejó, temiendo seguramente de que se tratase de alguna trampa tendida por la CIA o por algún otro enemigo. Quizás recordó que su gran amigo Camilo Cienfuegos había muerto en un sospechoso accidente aéreo.

A Carretoni no le quedó otra alternativa que desobedecer sus órdenes y subir al avión. Durante el trayecto de cuarenta y cinco minutos, Guevara durmió plácidamente apoyado en el hombro del Director para Asuntos Latinoamericano de la cancillería cubana, Ramón Aja Castro. Cuando llegaron al aeropuerto privado de don Torcuato los esperaba la custodia presidencial a cuyo frente estaba un elegante y ceremonioso capitán de fragata.

Este era el hoy almirante (RE) Fernando García quien entonces era miembro de la custodia presidencial que desde el gobierno de Aramburu estaba a cargo de la Marina. Eran dos tenientes de Fragata y dos tenientes de Corbeta a cuyo mando estaba el teniente de Navío Jorge Iribarri.

 La visita no fue clandestina, como habitualmente se consigna, sí reservada

Le había tocado a García hacer la guardia de esa jornada cuando, ya de noche, en la residencia de Olivos, fue convocado por Frondizi quien le preguntó, con expresión grave, si estaba en conducciones de asegurar, con la suya si fuese necesario, la vida del Ministro de Industria cubano. El entonces teniente de Fragata respondió afirmativamente y le recordó que si la visita duraba más de 24 horas, por reglamento, habría que dar aviso a la Policía Federal.

-Serán unas pocas horas- comentó el presidente, quien no le pidió reserva. La visita no fue clandestina, como habitualmente se consigna, sí reservada, y se respetaron las formalidades.

García partió hacia el aeropuerto de don Torcuato secundado por su colega Filipich, también teniente de Fragata, quien tendría a su cargo una discreta custodia en otro auto.

El avión llegó con una demora que puso nerviosos a los que esperaban. Entonces, para impacto de los testigos, baja el Che en uniforme de fajina verde oliva y con su típica barba desaliñada. Lo sigue Aja Castro. El tercer pasajero, Carretoni, desaparece de la escena.

– Frondizi tenía algunas audiencias impostergables y me había dicho: “Si me lo trae antes de las doce, a Olivos, después de la una, a la Rosada” – me contó García.

Se apresuraron, conduciendo a alta velocidad, para llegar a Olivos antes de las 12 pues sabían que mientras más durase la estadía del visitante en Buenos Aires mayores serían las posibilidades de algo indeseado. Durante el trayecto Guevara se mantuvo en silencio mirando por la ventanilla. En cierto momento comentó:

En esa esquina tomaba el colectivo para ir a CUBA (Club Universitario de Buenos Aires).

Cuando García introdujo su mano dentro de su saco para tomar un cigarrillo el Che hizo un movimiento defensivo, inclinándose hacia adelante, alerta.

-Temía que extrajera una pistola y lo matara – me explicó el marino.

Franquearon la puerta de la Quinta Presidencial a las 11.55. Frondizi los esperaba en su escritorio. García tomó el sobretodo de Aja Castro y notó que la etiqueta indicaba su procedencia: los Estados Unidos de América.

 Lo hago a usted responsable de que este señor salga del país sin problemas (Frondizi)

-Estuve tentado de arrancarla y guardarla como recuerdo.

Cuando el presidente argentino abre la puerta hace pasar al Che y deja a Aja Castro afuera. El encuentro duró poco menos de una hora. En ese lapso Felipich le comunica a García que la Fuerza Aérea no autorizaba la partida del avión porque había ingresado sin autorización.

La familia del Che lo visita en Uruguay. Su madre, Celia, y sus hermanos Juan Martín y Roberto, uno a cada lado de Ernesto

La familia del Che lo visita en Uruguay. Su madre, Celia, y sus hermanos Juan Martín y Roberto, uno a cada lado de Ernesto

Cuando salen de la reunión Frondizi, muy gravemente, le dice a García:

-Lo hago a usted responsable de que este señor salga del país sin problemas. Antes desea ir a visitar a una tía.

García le cuenta entonces lo del avión y Frondizi le ordena que se comunique con el Secretario de Estado de Aeronáutica Brigadier Rojas Silveryra para que autorizara el despegue. Frondizi se despidió y partió hacia sus audiencias en la Casa de Gobierno. Entonces su esposa, la señora Elena Faggionato, amable, se acercó al Che y dado que debían esperar la respuesta de Aeronáutica lo invitó con un bife y ensalada. Después de dudar Guevara aceptó (“¿Quién puede negarse a un buen bife argentino?”) y entonces se sentaron a la mesa Aja Castro, Valotta (un guardaespaldas del presidente), y los tenientes de Fragata García y Filipich.

-Estábamos muy cohibidos y durante unos minutos permanecimos en silencio.

Por fin Filipich se animó a preguntar sobre las carreras de galgos en Cuba y el Che, con humor, le contestó que seguían haciéndose pero ya no con perros de raza sino con cuscos atorrantes cubanos. García le preguntó sobre el célebre night club “Tropicana” y Valotta sobre la situación en China.

La versión de la revista satírica Tía Vicenta sobre el encuentro Guevara – Frondizi

La versión de la revista satírica Tía Vicenta sobre el encuentro Guevara – Frondizi

La contraorden finalmente llegó y partieron hacía la casa de la tía del Che, María Luisa Guevara Lynch de Martínez Castro, en Gelly y Obes y Avenida Libertador, San Isidro. Sus custodias estaban inquietos pues no ignoraban que la noticia de la presencia del Che en Argentina se había difundido y era previsible alguna reacción. Que tenían razón lo confirma una conversación que casi cincuenta años después tuve con un ya anciano Brigadier (RE) Rojas Silveyra:

– Yo ordené que mataran al Che durante su estadía en Argentina. Pero elegí mal a los hombres y no supieron o no quisieron hacerlo.

El Che reconoció sin dudar la casa de la tía y fue recibido por el esposo, Martínez Castro,  sin demasiada sorpresa, por lo que García dedujo que estaba avisado. Entraron en la casa y el señor le señaló una habitación y comentó “Acá dormías con tu hermano”. Luego ingresaron en el cuarto de la enferma y ésta se alegró al verlo, se saludaron con mucho cariño y conversaron acerca de las vicisitudes de ese cáncer que la conducía hacia la muerte.  Luego se despidieron y ya en la puerta el Che le dijo a Martínez Castro:

-Seguramente ésta es la última vez que nos vamos a ver- y lo estrechó en un abrazo.

No creo que haya muchas personas que hayan visto al Che emocionado hasta las lágrimas – cuenta García-  Ese día él y su tío sollozaron abrazados. Y yo, debo confesarlo, también.

Cuando finalmente el avión del Che se elevó en el cielo de regreso a Uruguay  su custodia, el hoy almirante García, respiró aliviado, satisfecho de haber cumplido con su misión.

Esa tarde el presidente Frondizi informó a sus colaboradores que el encuentro había sido muy satisfactorio, comentario que el tiempo pondría en duda ya que el presidente argentino sería derrocado ocho meses más tarde y uno de los pretextos del golpe militar sería su encuentro clandestino con el ‘jerarca comunista Comandante Guevara’. En cuanto al presidente brasilero Janio Cuadros no sólo recibió al Che sino que lo hizo oficial y ostentosamente,  además de condecorarlo en ceremonia pública, para dos semanas más tarde renunciar misteriosamente a su cargo. En lo que hace a las relaciones USA- Cuba un año después se produciría la crisis de los misiles que casi llevó al mundo al cataclismo nuclear.

Ailén Bechara: “Cuando empecé en la televisión, tomaba pastillas para adelgazar que me llevaron a la depresión”

“Mi peor enemigo es el espejo”, confiesa por primera vez la actriz en esta charla íntima con Teleshow, donde revela que sufrió trastornos alimentarios desde la adolescencia que se potenciaron con su ingreso al medio. Además, cuenta el gran momento personal que vive, la búsqueda de un bebé y los proyectos de casamiento

A los 17 años llegó a Buenos Aires tras dejar su Darregueira natal, un pueblo bonaerense de 5.500 habitantes que limita con La Pampa, llena de sueños e ilusiones que se cumplieron. Alcanzó la fama como azafata en el programa de Guido Kaczka A todo o nada, pero la explosión mediática le llegó de la mano de ShowMatch, en 2015.

La vida me sorprendió para bien y me ha dado más de lo que soñé. Estoy eternamente agradecida a Dios, siempre”, dice Ailén Bechara, feliz porque el recorrido realizado superó sus propias expectativas. Y va por más. Hoy las ilusiones pasan por el proyecto familiar que comparte con Agustín Jiménez, su novio desde hace 11 meses, con quien ya convive. “Me quiero casar, quiero tener hijos. Nunca me había pasado con ningún hombre sentir eso”.

Junto a Agustín Jiménez, su pareja desde hace 11 meses: quieren ser padres

Junto a Agustín Jiménez, su pareja desde hace 11 meses: quieren ser padres

—¿Y él está de acuerdo?

—Sí. Eso está buenísimo, es súper correspondido: los dos queremos, y queremos cuando venga. No es que estamos diciendo “de acá a dos años”.  Si ahora viene un bebé, vamos a ser felices. Y lo loco es que eso nunca me había pasado.

—¿Te dejaste de cuidar? ¿Están buscando activamente?

—Sí, totalmente.

—¡Qué bueno, felicitaciones!

—Sí, estoy contenta. Nunca había tenido ganas de ser mamá. De hecho, pensé que iba a ser siempre soltera y que nunca iba a tener un hijopero me pegó el amor. Me encanta la familia de él, que es lo más importante.

— ¿Y cómo te imaginás mamá?

—¡Una divina total! Ciento por ciento pendiente del chico. Así vivo con mi casa, me considero buena ama de casa: lo cuido a él, cocino, limpio. Siento que con un chico voy a poder. Con más también, pero con uno por ahora.

—¿Y no necesitás casarte antes?

—En realidad, le insisto a mi novio todo el tiempo con “¡Casémonos!”, pero no tengo ni un anillo todavía. No sé qué se va a dar primero, pero bueno, quiero todo. En realidad, Agustín quiere que el chico sea un poco grandecito para cuando nos casemos.

—Te veo feliz, estás radiante.

—Sí, la verdad es que me hizo bien el amor, me pegó bien.

—¿Están haciendo los deberes?

—Sí, obvio.

—¿Cantidad de veces por semana?

—Casi todos los días. Te digo que si hay algún día que no lo hacemos, es porque yo no doy más (risas). Pero sí, la verdad es que casi todos los días.

Pese a ser una de las mujeres más lindas de la Argentina, Ailén Bechara no tiene un buen vínculo con el espejo

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—¿Él es celoso?

—Es celoso. Yo soy más igual, eh.

—¿Vale revisar celulares?

—No, no vale. Entendí que es enfermarte la cabeza. Tengo amigas que revisan celulares y les digo: “Loca, estás buscando el cuerno, te estás queriendo enfermar la cabeza. Si te va a cagar, te va a cagar y no te vas a enterar. Así que disfrutá la vida e invertí tu tiempo en vos”.

—Estás súper enamorada y tenés ganas de formar una familia. ¿Cómo te llevás con pensar que si todo sale bien es el último hombre con el que vas a estar?

—Nunca lo pensé, pero es reinventarse todo el tiempo. Por suerte, él viaja mucho: ahora se va y un mes no lo veo. Está buenísimo porque te extrañás. Yo también viajo mucho por trabajo, entonces no es que tenemos una rutina de todos los días hacer lo mismo. Es eso, reinventarse.

—Y ese mes, ¿qué hacés?

—Hacemos Facetime, chateamos, nos miramos.

—¿Vale el chat subido de tono?

—Sí, obvio. Es mi pareja.

La actriz está más enamorada que nunca

La actriz está más enamorada que nunca

—¿Puede aparecer el video hot de Ailén?

—No, jamás. Jamás va a aparecer nada, jamás.

—¿Porque confiás en que lo borra o porque jamás mandaste un video?

—Porque nunca mandé nada que se me viera la cabeza. Y en mi novio confío ciegamente, como él en mí, obvio.

—¿Qué puntaje te ponés como amante?

—Diez.

—Eso no deja margen para mejorar nada…

—Siempre se puede mejorar. Entonces un nueve, para seguir mejorando. Si te entendés con tu pareja y tenés buena química y piel…

—Y como novia, ¿qué puntaje te ponés?

—También un diez. Agustín está sacando la mejor versión de mí.

—Te cambio de tema. ¿Qué es lo mejor y lo peor de participar en “Showmatch”?

—Lo mejor, la gente que trabaja ahí: yo voy y me siento totalmente en mi casa. Te sentís espléndida, entrás a la casa de la gente. A mí el “Bailando” me dio todo. Lo que tiene de malo tal vez es la exposición, que no todos se la bancan. Yo en su momento me la banqué mucho, firme, lloraba en mi casa después cuando pasaba algo que no me gustaba. Hoy en día no sé si estoy tan preparada para un “Bailando”, porque estoy bien con mi pareja, y quiero cuidar lo mío.

—¿Demanda cierta cuota de escándalo?

—Sí, obvio. Fui y mirá el quilombo que se me armó (risas). Estar en “Showmatch” implica que te pregunten cosas o que te hagan cruzarte con gente que, tal vez, en tu vida normal no te cruzás.

—¿Los límites cuáles son? ¿A qué le decís que no?

—Soy muy de pueblo, en verdad… Si salgo, me vas a ver tomar alcohol. No emborracharme, tomar tranquila pero tomar. Me gusta divertirme. He estado en mesas donde había droga y yo, nada. Está en cada uno. La ciudad también me hizo dar cuenta de que uno se puede rodear de lo que desea y depende de uno.

La explosión mediática vino de la mano de “Showmatch”, hoy prefiere menos exposición para preservarse

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—¿Te quisieron seducir mujeres?

—Sí.

—¿Cómo lo viviste?

—Siempre me reí, no lo tomé en serio. No me puedo enojar porque una chica se me está tirando. ¿Qué tiene de malo?

—¿Volvés al pueblo?

—Tengo que volver al pueblo, sí. Volví ahora, la última vez fui con Agustín para presentarle a toda mi familia. Y ahora vuelvo para visitar a todos.

—¿Cómo está el vínculo con tu papá? ¿Recuperaron la relación?

—Sí. De hecho lo estoy bancando más que nunca porque está muy enfermo y se tuvo que venir a hacer unos estudios acá. Y yo, bancándolo a morir.

—¿Y cómo estás vos con eso?

—La llevo como puedo.

—¿Te la creíste en algún momento?

—No, de hecho tengo la autoestima demasiado baja.

—¿Por qué?

—Porque soy así, porque toda mi vida fui así. Soy muy insegura con mi cuerpo, mi peor enemigo es el espejo. Si hay que vivir a malla enteriza toda la vida… (risas), tapada soy feliz.

—Sin embargo tenés una carrera que requiere de mucha exposición.

—Sí, bueno, pero también requiere de mucho sacrificio en mi casa y del otro lado, lo que no sale en televisión.

Alegre, profunda y sincera, Ailén Bechara habló de todo con Teleshow

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—¿Pero te cuesta cuando en “Showmatch” estás ajustada?

—Sí. De hecho, ahora, cuando fui a “Showmatch”, hice una dieta estricta. No soy una flacucha. Siempre tuve complejos. Estuve bastante complicada con el tema de la comida.

—¿Tuviste problemas con la comida?

—Sí. De chiquitita, muchos. Pasé por todas las cosas: no comía y pesaba 48 kilos, o me comía todo.

—Oscilabas entre la anorexia y la bulimia.

—No, bulímica nunca fui, pero fui de tener problemas alimenticios, sí.

—¿Y cómo lo resolviste?

—Con psicólogo.

—¿De qué edad estamos hablando?

—Mi mamá me llevó por primera vez a los 13, hasta que egresé y me vine acá y me busqué a otra para seguir yendo.

—¿Y el tema con la comida está resuelto?

—No. Estoy tratando de aceptarme a mí frente al espejo. Hoy tengo 27 años, me siento bien plantada y puedo decir que me miro al espejo y digo: “Loca, es lo que hay, ya está”.

—Llevó un tiempo y un trabajo poder amigarte con vos en ese sentido.

—Sí. Igual por momentos no me amigo mucho.

—¿Comés?

—Sí. Trato de comer sano. Pero pasé por un millón de nutricionistas, por un montón de tratamientos, por un montón de mentiras, por un montón de todo. Por médicos truchos que te prometen adelgazar con la píldora mágica. He gastado mucha plata.

—¿Tomaste pastillas para adelgazar?

—Sí.

—Tu mamá se debe haber asustado en algún momento.

—Me acuerdo que tomé unas que no sabía lo que tenían pero calmaban la ansiedad, y al segundo mes me aumentaron la dosis y quedé tirada en una cama. Yo trabajaba con Guido y no podía salir de la cama porque me agarraba depresión. Lloraba, lloraba y lloraba, y la llamaba a mi mamá y me acuerdo que mi vieja, preocupadísima en Darregueira, llamaba a la producción de Guido y les decía que me dolía la panza, que me dolía la cabeza. Siempre una excusa pero era eso, que me estaba matando. Obviamente me di cuenta, tiré todo al tacho de basura y nunca más.

—¿Qué tenían las pastillas?

—Anfetaminas.

—¿Y cómo hiciste para dejarlas?

—Las dejé de un día para el otro, enloquecí y me dije: “Es esto que me está matando”, y las tiré. No me olvido más. Este médico después, de hecho, lo busqué en Google y había sido denunciado en un noticiero. He pasado por un montón de cosas, es algo que ha traumado mi vida. Hoy ya está, me acepto como soy, no me queda otra.

La producción más sexy de Ana Izaguirre, la bailarina de “ShowMatch” que deslumbró a Marcelo Tinelli: “No tuve buenas experiencias amorosas”

La bella joven de 26 años conserva el bajo perfil que trajo desde su pueblo natal en Córdoba, a pesar de haber sorprendido al jurado del “Bailando” con sus dotes en la pista. “El ambiente es muy difícil”, le aseguró a Teleshow

Mudarse de un pequeño pueblo al sur de Córdoba a Buenos Aires puede ser una gran revolución. Más aún si se considera que el cambio es para trabajar en el show más visto de la televisión argentina. En todo caso, hay que consultárselo a Ana Izaguirre (26), integrante del staff de bailarinas de ShowMatch.

No estaba acostumbrada a todo esto, el ambiente es muy difícil y competitivo. Vengo de un lugar donde nos conocemos todos y acá tenés que hacer tu propio camino: ser un poco egoísta en ese sentido”, revela a Teleshow esta joven oriunda de Huinca Renanco, un pueblo ubicado cerca del límite con La Pampa.

Ana estudió psicología y diseño de moda hasta que se dio cuenta de que su verdadera pasión era la danza. Se formó en ritmos latinos (salsa, bachata, cha cha chá, entre otros) y en 2012 quedó seleccionada en el reality Soñando por bailar. Pasó ocho etapas hasta que quedó eliminada, “Mi papá nunca se enteró que me presenté al casting hasta que entré a la casa del programa. Fue un cambio muy brusco, mi forma de ser era muy aniñada y no entendía nada”.

Tras aquella experiencia volvió a su pueblo natal, pero cuando se enteró de que estaba abierto el casting para ser bailarina de ShowMatch, no dudó en presentarse. Y quedó seleccionada. “Es difícil llegar. Yo estoy súper agradecida porque no tengo contactos ni soy ‘la novia de…’. Este es mi camino, mi esfuerzo día a día”.

“El grupo con las otras bailarinas es lindo pero obviamente tenemos diferencias y me llevo mejor con unas que con otras”, cuenta sobre un staff que siempre está en boca de todos.

No hay mucha competencia entre nosotras pero algunas matarían por llegar a ser famosas o ser la famosa en la pista. Pero más allá de eso, por suerte se puede convivir”, cuenta Anita -como le dicen sus amigas-, dueña de un físico privilegiado en su 1.73 de altura.

A pesar de profesar un perfil bajo, su irrupción en la pista del Bailando -nada más y nada menos que junto a Marcelo Tinelli (57)- ha dado qué hablar. Los eximios bailarines Martín Pico y Yegven Dimitrenko abrieron el ritmo Cha Cha Pop y Moria Casán le propuso a Izaguirre demostrar sus dotes frente a todos: terminó superando las expectativas, y dejó mudo al conductor con una gran improvisación.

“Moria ya me venía nombrado y todo el mundo me decía ‘Ana, no seas tonta, tenés que aprovechar esta oportunidad’. Yo me decía: ‘¿Cómo voy a bailar con Tinelli? ¡Es mi jefe!’. No tengo registro de nada de lo que pasó esa noche. Fueron minutos en los que no podía ni escuchar la música, por los nervios”.

“No tengo relación con Tinelli ni con el jurado, por eso me dio mucha vergüenza. Moria es una genia, siempre que puede darnos un lugar en el programa lo hace”, destaca Ana, que después de aquella performance fue convocada por Rocío Guirao Díaz (33) para bailar el ritmo libre junto a ella y Nicolás Paladini (37).

Sobre su situación sentimental, asegura que no está en pareja: “Estoy sola y bien. Soy una persona independiente y si llega la oportunidad… Realmente me tengo que enamorar completamente para jugármela”.

Esta advertencia tiene un motivo. “No tuve buenas experiencias amorosas en mi vida”. Hace poco vivió un desamor que la marcó: “El primer año que estuve en Buenos Aires, quien yo creía que era mi mejor amiga terminó con mi novio de aquel entonces”.

Las heridas profundas tardan en sanar. Pero eso no le impide a Ana disfrutar de un gran momento personal y conocer las puertas de la popularidad.

Fotos: Santiago Zequeira / Hairstyle: Emmanuel Barrios

Fotos: Santiago Zequeira / Hairstyle: Emmanuel Barrios

Del asfalto al agua: los fabricantes de autos que se atrevieron a diseñar yates de superlujo

Son automotrices que transfirieron sus diseños y filosofías a embarcaciones de clase premium. Con reseñas en deportividad y lujo supremo, algunos casos de yates inspirados en el lenguaje de las marcas de autos más audaces. Reinterpretaciones de la automoción a la navegación

El ex-piloto de Fórmula Uno, Nico Rosberg, posa junto a creaciones de Mercedes-Benz: un Clase S500 cabriolet y el Arrow460 Granturismo

El ex-piloto de Fórmula Uno, Nico Rosberg, posa junto a creaciones de Mercedes-Benz: un Clase S500 cabriolet y el Arrow460 Granturismo

La búsqueda de sensaciones motivó esta expansión. Las emociones no son privativas de los automóviles. Ni el espíritu, la filosofía, la utilidad y la red comercial de las fábricas automotrices más distinguidas de la industria. Los autos y su magnificencia inspiraron yates de superlujo. Son ejercicios de diseño con licencias para desarrollar concepts ajenos a estrategias verídicas de producción efectiva. De allí la incertidumbre solapada en esta práctica común a las marcas premium¿vulgaridad, despropósito, vanidad, piezas de ensueño u objetos de deseo?

Discusión al margen, algunas notables referencias de la industria automotriz adaptaron su naturaleza a buques, yates o embarcaciones. Porque el lujo, la deportividad, el confort y la adrenalina puede extrapolarse a cualquier tipo de vehículo. El traspaso del esquema urbano a la inmensidad de los mares con respeto por el diseño, las líneas, las especificaciones, el lenguaje y la identidad de una marca que se atrevió a crear una réplica de sus creaciones. De la automoción a la navegación.

Aston Martin AM37

Aston Martin prestó su marca, su filosofía de diseño y sus capacidades técnicas para la realización de su primer yate

Aston Martin prestó su marca, su filosofía de diseño y sus capacidades técnicas para la realización de su primer yate

Creado de manera artesanal por el estudio Quintessence Yachts y concebido por Mulder Design, fue el ingreso de la marca británica al universo naútico. Se presentó en el Monaco Yacht Show de 2016 y es el primer yate de producción en serie de Aston Martin. Los diseñadores intentaron traducir materiales, texturas y tonalidades de sus consagrados autos en una lancha con la misma filosofía. Artesanos de Aston Martin que dibujaron el One-77, Aston Martin Vulcan y el nuevo DB11, proporcionaron su experiencia en un automóvil que fue reinterpretada con excelentes resultados.

La versión más radical es la Aston Martin AM37S: dos motores de origen Mercury que entregan un total de 1040 CV

La versión más radical es la Aston Martin AM37S: dos motores de origen Mercury que entregan un total de 1040 CV

El AM37 está inspirado en coches que incluso no han visto todavía la luz. Así el barco llevará muy bien el paso de los años y sus líneas serán durante mucho tiempo vanguardistas”, reveló el director de diseño de Aston Martin, Marek Reichman. El casco AM37 número número 1 acaba de ser entregado a un cliente en Miami: la versión Sportyacht equipada con dos motores Mercury le permiten traspasar la barrera de los 52 nudos (casi cien kilómetros por hora).

Lexus Sport Yacht

“Este concepto nos permite explorar cómo el diseño Lexus podría aplicarse a una línea en serie de embarcaciones”. El vicepresidente ejecutivo de Lexus International, Yoshihiro Sawa, presentó el Sport Yacht en marzo de 2017. Y aunque no será un modelo sometido a producción en serie, aspira ser una referencia en la expansión comercial de la división premium de Toyota. La embarcación, con corte deportivo, capacidad para ocho pasajeros y dotada del máximo confort y tecnología, presume de un motor V8 capaz de desarrollar 440 CV y una velocidad de 43 nudos (el equivalente a 83 kilómetros por hora).

Bugatti Niniette 66

Una embarcación a medida para ilustrar la exposición de Bugatti en el Salón del Automóvil

Una embarcación a medida para ilustrar la exposición de Bugatti en el Salón del Automóvil

Bugatti vuelve al agua. La historia nació en 1930 cuando Ettore Bugatti, fundador de la casa automotriz de lujo, construyó un yate a pedido del príncipe Carlo Maurizio Ruspoldi. Le puso el mismo nombre de su hija más pequeña. Era su primer Niniette. Ahora, en homenaje al Chiron, al mejor automóvil del momento, presentó el Niniette 66, una edición limitada de 66 unidades únicas para los poseedores del hypercar de la firma francesa.

El Bugatti Niniette 66 fue hecho a imagen y semejanza del Chiron, uno de los mejores autos de la actualidad

El Bugatti Niniette 66 fue hecho a imagen y semejanza del Chiron, uno de los mejores autos de la actualidad

Una vez Wolfgang Dürheimer, director general de Bugatti, habló del estatus promedio de sus clientes: deberían tener 84 autos, tres jets privados y un yate. O dos: el constructor naval Palmer Johnson y Bugatti se fusionaron para crear una embarcación con la misma filosofía, diseño y prestaciones de su mejor deportivo. Niniette 66 es la extensión del Chiron, la expresión potenciada del lujo y la distinción en términos de movilidad.

El mármol y la fibra de carbono del Bugatti Niniette 66 se combina con detalles en cuero y madera

El mármol y la fibra de carbono del Bugatti Niniette 66 se combina con detalles en cuero y madera

Está pensado a imagen y semejanza del Chiron. Su diseño exterior emula las líneas del superdeportivo y ofrece la gama bicolor que distingue a los modelos Bugatti, una firma reconocido en no escatimar el lujo ni el sentido de la personalización. La intención es que ningún ejemplar sea igual a otro. Las opciones de customización abordan la combinación cromática, los tapizados y pisos, y el techo que cubre parte de la cubierta.

Arrow460 Granturismo

Es la primera incursión de Mercedes-Benz en los vehículos acuáticos. La prestigiosa casa alemana concibió una embarcación innovadora para la industria náutica amparada en sus estándares de calidad. El Arrow460 Granturismo fue diseñado en colaboración con Silver Arrows Marine y presenta proporciones clásicas de un automóvil con el mismo lenguaje estético de la firma de la estrella. “Para desarrollar el motor del yate, transformamos nuestra experiencia hacia la industria marina creando algo totalmente nuevo. El Silver Arrow of the Seas es lujoso y cómodo, además presenta la filosofía de diseño de Mercedes”, describió Gorden Wagener, Vicepresidente de diseño de Daimler AG, en la exposición del vehículo a mediados de 2016.

Al Arrow460 Granturismo también se lo conoce como “Silver Arrow of the Seas” (traducción: Flecha de Plata de los Mares)

Al Arrow460 Granturismo también se lo conoce como “Silver Arrow of the Seas” (traducción: Flecha de Plata de los Mares)

El yate tiene capacidad para diez personas y tiene 14 metros de eslora. Asume las condiciones de ingeniería y tecnología que se despliegan en los modelos Mercedes-Benz de calle más sofisticados. Dispone de con parabrisas ajustable, mesas y camas extensibles, aire acondicionado, sistema de audio y hasta una máquina para hacer helado. Cuesta cerca de 1,8 millones de dólares y las solicitudes de compra se realizan vía web al sitio de Silver Arrows Marine.

Riva 32 Ferrari

El resultado de la comunión de dos marcas referentes en su área: Riva y Ferrari

El resultado de la comunión de dos marcas referentes en su área: Riva y Ferrari

En sus 70 años, Ferrari creó un imperio. Fundó una marca que se convirtió en un culto automotriz. Su naturaleza excedió los límites terrestres en 1990 cuando, en sociedad con Riva, uno de los mejores astilleros del mundo, fabricó una lancha, símil deportivo de calle. Honró los preceptos del Cavallino Rampante: el equilibrio perfecto entre identidad, personalidad, perfección, glamour y hasta el color rosso corsa.

Sólo se fabricaron 40 unidades bajo esta alianza. El año pasado, RM Sothebys subastó la unidad número 28, con apenas 78 horas de navegación, a un precio de salida de 220 mil euros. “Incorpora elementos tradicionales que ofrecía Riva con los aspectos más modernos de los lujosos autos Ferrari. Con aire de Testarossa, un alerón al estilo de la Fórmula Uno, el color fetiche de Maranelllo y las líneas del casco inconfundibles de la marca Riva configuraban la mezcla perfecta”, rezaba la descripción de la casa de subastas.

Todos los secretos detrás de la “autopsia alien” que conmocionó al mundo

En 1947 un OVNI cayó en Roswell, en 1995 la autopsia de uno de los tripulantes de la nave llegó a todas las pantallas del planeta. Tras una década de silencio, Spyros Melaris, director del “mejor fraude fílmico jamás realizado”, reveló cómo se construyó el engaño

De acuerdo al resto, el alienígena se estrelló en Roswell, en 1947

De acuerdo al resto, el alienígena se estrelló en Roswell, en 1947

El “Caso Roswell” es una de los eventos culturales más conocidos del siglo pasado. Películas, series, documentales y kilómetros de tinta indagaron en lo que se considera el nacimiento de la ufología moderna.

Todo comenzó el 10 de julio de 1947, cuando una nave espacial desconocida se estrelló en la zona desértica de Roswell, en Nuevo México, Estados Unidos. El mito creció a partir de que el portavoz de de la base, Walter Haut, comunicó a la prensa que el ejercito “había capturado un plato volador”. Los diarios de la época -como también las emisoras de radio- reprodujeron la captura de un platillo volador, aunque a los pocos días desde la Fuerza Aérea informaron que se trataba de un avanzado globo atmosférico. Recién en 2014, la FFAA desclasificó solo algunos archivos del evento, que aseguraban que el objeto pertenecía al proyecto Mogul, un sofisticado sistema de globos de alto alcance, que buscaban encontrar evidencia en el aire con respecto a si la extinta Unión Soviética estaba realizando pruebas atómicas en el aire.

La noticia fue replicada por los medios de la época

La noticia fue replicada por los medios de la época

Entonces se desarrollaba la Guerra Fría entre las dos superpotencia del mundo y el incidente, verídico o no, cambió la manera de mirar hacia las estrellas. A partir de allí, surgieron cientos de películas sobre invasores del espacio y los denuncias de abducciones o contacto de cualquier tipo se dispararon de manera exponencial.

“La popularización del mito se la debemos a algunos personajes, hoy considerados como los padres de la ufología, como Stanton Friedman y William Moore, que reavivaron la historia tres décadas después e interpretaron el cambio de postura oficial como un encubrimiento”, explicó a Infobae, el comodoro Rubén Lianza, director de la Comisión de Estudio de Fenómenos Aeroespaciales (CEFAe), dependiente de la Fuerza Aérea y que tiene como labor presentar respuestas científicas a las denuncias de ovnis que se producen en Argentina.

Existen muchos relatos sobre el incidente Roswell, la mayoría de familiares de personas que de alguna manera estuvieron relacionados, y todos concuerdan en que sí hubo un ovni con tripulantes humanoides. Uno de los últimos en hablar fue Charles Fogus, el ayudante del sheriff del pueblo entonces, quien aseguró que vio cómo los militares retiraban cuerpos.

“Hay muchos testimonios confusos, que mezclaron el incidente de Roswell con los maniquíes de los proyectos High Dive y Excelsior, en 1954. Estas personas mezclaron las dos historias y en unos años lo que solo era la caída de un ovni, luego tuvo el condimento de que retiraron cuerpos de las supuestas naves. Las personas que aseguran haber visto esto tuvieron relatos diferentes con los años”, aseguró Lianza.

La autopsia alienígena

Ficción o realidad, la verdad es que a mediados de los 90 hubo un acontecimiento que reforzó la historia. En 1995, una filmación de una autopsia de un alienígena generó polémicas, debates y acrecentó el relato. Millones de personas vieron en televisión cómo un equipo forense diseccionaba un cuerpo inerte en una fría habitación de algún lugar del mundo. En aquel entonces, todos aseguraron que se trataba de la autopsia a uno de los extraterrestres fallecido en el accidente de Roswell, en aquel entonces -y por mucho tiempo más- se lo dio por fidedigno.

Es que la autopsia fue, en muchos sentidos, brillante. No hubo espacio para el error. Por ejemplo, todos los instrumentales de la operación, como también el reloj o el teléfono que colgaban de la pared, pertenecían a la época. La filmación fue realizada en una película Kodak que había sido comercializada en 1927, 1947 y 1967 -a partir del código de fabricación-, por lo que tampoco estaba fuera de registro; siquiera la ‘pérdida de foco’ en algunas tomas pudo ser criticada, ya que era algo característico del equipo fílmico de la época, como también era normal, de acuerdo a fuentes especializadas, que los cameramans hubiesen grabado todo a pie, con el equipo en mano, en vez de utilizar un trípode o una toma abierta.

Spyros Melaris, quien se adjudica haber sido el director del film

Spyros Melaris, quien se adjudica haber sido el director del film

La grabación, de 17 minutos, pasó todas las pruebas posibles, no hubo experto que pudiese refutar o encontrar errores que sirviesen para invalidar de manera absoluta la credibilidad del material. Claro, hubo muchos detractores, casi tantos como creyentes, pero ninguno de los primeros pudo otorgar razones innegables.

Incluso, el famoso alienígena fue analizado por el especialista en efectos especiales Stan Winston, ganador de un Oscar y quien estuvo encargado de los dinosaurios de Jurassic Park y los personajes de Alien entre otras creaciones icónicas. Para el fallecido Winston no había dudas: el extraterrestre era real o tenía un nivel de sofistifcaicón que siquiera él podría lograr con su equipo. “Si una persona viene y me dice ‘aquí tengo la prueba de que yo armé el alienígena de Roswell’, lo contrataría sin dudarlo”, explicó.

Ahora, ¿cuándo se descubrió que todo era un engaño? Para entender el porqué, primero se debe conocer el cómo y para esto nadie mejor que Spyros Melaris, un director de cine de origen chipriota, propietario de un estudio de grabación propio, quien luego de más de una década de silencio reveló los secretos detrás del gran armado, detrás de lo que muchos consideran “el mejor fraude fílmico jamás realizado”.

La historia de la “autopsia de Roswell”, sin embargo, no nace a partir de Melaris, sino de Ray Santilli, un empresario inglés, quien junto a su socio Gary Shoefield, fueron los encargados de revelar la cinta al mundo, diciendo que se la había comprado al camarógrafo oficial, que la había mantenido oculta por décadas. La autopsia fue presentada al mundo en el Museo Británico el 5 de mayo de 1995 y luego Santilli vendió copias a más de 30 países.

Uno de los sketches sobre el alien, con sus característicos 6 dedos

Uno de los sketches sobre el alien, con sus característicos 6 dedos

La evidencia de Spyros para proclamarse autor de la obra maestra no es conclusiva. En su poder tiene dibujos a mano del alien, muchas story boards sobre la filmación, faxes originales de Kodak que verifican que consiguió la cinta fílmica de 1947, y una gran cantidad de fotografías de aquella época.

La historia detrás de un pacto

Melaris y Santilli se conocieron en enero de 1995, en Cannes, Francia. El chipriota estaba cubriendo un festival musical y ofreció sus servicios a diferente productoras, entre las que estaba Merlin Group, propiedad de Santilli. En la reunión para cerrar un acuerdo, Santilli le contó que había obtenido la filmación de la famosa autopsia y quería su opinión. A los pocos días se reunieron en Londres, donde Spyros vio lo que se conoce como la “Tent footage”, una grabación efímera de una autopsia en una tienda de campaña. El director de cine reconoció rápidamente que se trataba de un engaño ya que había sido grabado con tecnología moderna.

“Si no puedo superar a este tipo, no lo voy a conseguir con nadie. Se dio cuenta de que era un juego. Fue entonces cuando terminó la reunión. Pensé que el tipo estaba loco y que todo había terminado en ese momento”, recordó Melaris. Pero no fue así.

Ray Santilli hizo fortuna vendiendo la cinta a más de 30 países

Ray Santilli hizo fortuna vendiendo la cinta a más de 30 países

Melaris se reunió con su amigo John Humphreys, un reconocido escultor inglés que trabajó en películas como Charlie y la fábrica de chocolate, y le preguntó: “¿Querés esculpir un alien?” Y claro, aceptó. Entonces, la idea era fabricar el engaño, lanzarlo al mundo y luego otra película para mostrar el making off. Le llevaron el proyecto a Santilli, que rápido aceptó y puso las 30 mil libras esterlinas para producirlo, luego de firmar un acuerdo de confidencialidad.

Hubo una primera autopsia, pero luego de analizarla en detalle notaron que los cirujanos no realizaban su tarea como marca el manual, por lo que cualquier experto en medicina que lo viese descubriría rápido el engaño. Entonces, se realizó el segundo, que es el que el mundo terminó conociendo.

Los detalles del “mejor fraude fílmico jamás realizado”

Spyros Melaris dirigió la película y se encargó de conseguir cada uno de los instrumentos, muchos fueron comprados en EEUU, otros en el Reino Unido, por un amigo que nunca supo el fin y fueron adquiridos en distintos negocios de antigüedades y entregados en diferentes direcciones, todo para evitar sospechas. Spyros también hizo los “trajes de contaminación”, y obtuvo las cámaras, una comprada y la otra fue un préstamo de un conocido.

En todo el proceso tuvo como aliada a su pareja de entonces, la única persona de la que no se conoce su identidad en la rocambolesca historia, quien se encargó de revisar los libros de medicina, armó el modus operandi de la autopsia luego de reunirse con cirujanos y patólogos, e incluso llegó a interpretar el rol de la enfermera en la cinta.

El quirófano fue construido en la casa de la novia de Melaris, en el barrio de Camden, Londres. La eligieron porque la propiedad entera estaba en proceso de reconstrucción, por lo que no tenía habitantes.

El cuerpo del alienígena fue, lógicamente, un trabajo de Humphreys, quien dijo The Sunday Times: “Era de espuma de látex. Estaban rellenos con sesos de cordero, entrañas de pollo y otras partes de animales comprados en un mercado, aunque se alteraron con un bisturí y se recubrieron con látex para darle una forma que ningún médico pudiese reconocer”. El cerebro, por su parte, estaba hecho de tres cerebros de oveja y parte del cerebro de un cerdo, las piezas fueron “fundidas” en gelatina. La base de la figura surgió a partir del hijo del escultor, también llamado John, que en ese momento tenía 10 años.

La pierna rota

Uno de los argumentos más fuertes con respecto a la falsedad del documento fue el estado de la pierna derecha del alien, ya que era discordante con respecto al resto del cuerpo. Mientras todo el muñeco se mostraba en perfecto estado de conservación, la pierna, al contrario, tenía un agujero con marcas de quemadura en el que se podía ver un hueso. El razonamiento que hicieron entonces varios especialistas que vieron la cinta fue: Si el cuerpo pertenece a un OVNI que se estrelló, a una velocidad que el hombre nunca alcanzó, ¿por qué el cuerpo no mostraba mayores indicios de haber sufrido un accidente?, ¿por qué solo la pierna tenía evidencias de haber sido expuesta a fuego intenso?

La pierna de la discordia

La pierna de la discordia

La explicación de Melaris es sencilla: cuando realizaron el segundo muñeco se produjo una burbuja de aire en la pierna, como ya no había más presupuesto decidieron “maquillar” esta falla como una herida del accidente. Compraron una articulación de pierna de una oveja para colocar en el interior, se agregaron algunas partes de animales y luego se sopleteó el área.

En el quirófano pueden verse cinco personas, además del camarógrafo (Spyros) y la enfermera (su novia), cada uno con un rol determinado. El cirujano fue Humphreys, quien como escultor tenía conocimientos sobre anatomía; otro amigo de Spyros, Greg Simmons, aparece con uno de los trajes de contaminación; Gareth Watson, un colega de Santilli y Shoefield, era el hombre detrás del cristal, y finalmente el hermano de Spyros, Peter, hizo de asistente de Spyros en el detrás de escena, por lo que no aparece en ninguna toma.

Una vez que terminaron el rodaje, los cuerpos fueron descuartizados y sus pedazos se tiraron en diferentes cubos de basura de Londres.

El cuerpo fue trozado y las partes desperdigadas por tachos de basura de todo Londres

El cuerpo fue trozado y las partes desperdigadas por tachos de basura de todo Londres

El anuncio del fraude

El primero en hablar fue Spyros. Se desconocen las razones que lo llevaron a romper el contrato de confidencialidad, pero -aparentemente- habría sido por no recibir regalías por su trabajo. Santilli, quien vendió el material a precio sideral, se habría quedado con las ganancias.

La revelación se produjo hace 10 años, en una conferencia realizada el 21 de octubre en Pontefract, West Yorkshire, Inglaterra, durante la reunión anual de la UFO DATA, una organización sin fines de lucro que evalúa la evidencia extraterrestre. La fecha no fue casual, se cumplían 60 años del incidente Roswell.

“Me gustaría decir ahora que hay una gran parte de mí que siente remordimiento. Yo subestimé la respuesta que iba a generar. La realidad es que todos en la comunidad OVNI tomaron esta película como una pistola humeante, prueba de OVNIs y extraterrestres”, dijo Spyros.

Humphreys durante la construcción del muñeco para la película de 2006

Humphreys durante la construcción del muñeco para la película de 2006

Luego, llegó el turno de Santilli, quien hasta la actualidad asegura que la filmación es una “recreación de una grabación real” que tiene en su poder, pero que al ser de pésima calidad -fue afectada por la humedad y el calor- no podía ser transmitida. Es más, insiste en que la cinta sí contiene fotogramas de la verdadera autopsia, aunque jamás los identificó. Luego de décadas de silencio, Humphreys también decidió hablar, pero recién lo hizo cuando fue convocado para recrear el cuerpo alienígena para la comedia británica “Alien autopsy”, estrenada en 2006.