Qué dinosaurio con un pasado accidentado finalmente obtuvo un nombre adecuado

(Istock)
(Istock)

En 1996, el National Geographic convirtió a Baby Louie en una auténtica estrella infantil de 66 millones de años.

La portada de mayo incluía un embrión de dinosaurio escondido dentro de una réplica de huevo que, con más de 45 cms de largo, parecía más una baguette aplastada que un huevo de supermercado. El escultor basó su obra en Baby Louie, un dinosaurio infantil fosilizado que murió entre sus hermanos, que aún no habían nacido. La portada era llamativa: la parte superior del huevo estaba cortada en rodajas para mostrar a Louie dentro de él. Estaba dispuesto de tal manera que parecía un gato durmiendo la siesta. Sin embargo, esta representación reptil era simplemente una suposición. Nadie sabía a qué especie pertenecía el bebé Louie.

La identificación de este animal requirió dos décadas. Los científicos se mostraron reacios a publicar investigaciones sobre el fósil mientras que, con gran polémica, se mantuvo en manos privadas fuera de su país natal, China.

Un nuevo artículo publicado en la revista Nature le dio, finalmente, un nombre de especie y un lugar en el árbol genealógico de los dinosaurios. “Este espécimen representa el individuo más joven jamás conocido en la etapa más temprana del crecimiento de un oviraptorosaurio gigante“, señaló Darla Zelenitsky, un investigador de dinosaurios en la Universidad de Calgary (Canadá) y coautor de este nuevo estudio. Zelenitsky y un equipo de científicos internacionales nombraron a la nueva especie de dinosaurios Beibeilong sinensis, que significa dragón bebé en chino.

A finales de 1992 o principios de 1993, durante el boom de las excavaciones de huevos de dinosaurio, un grupo de agricultores en la provincia de Henan desenterró un nido fosilizado.

Una ilustración del dinosaurio Beibeilong (Zhao Chuang / The Washington Post)

Una ilustración del dinosaurio Beibeilong (Zhao Chuang / The Washington Post)

Zelenitsky no podía afirmar si estos huevos fósiles habrían sido cocidos. “Realmente no conocemos la situación del espécimen, ya que las leyes fósiles de China eran un tanto dudosas en ese momento“, señaló. Por contrabando o no, lo cierto es que Baby Louie acabó en manos privadas.

Esa situación fue motivo más que suficiente para disuadir a los científicos. “El hecho de que el fósil permaneciera fuera de China nos hizo rechazar nuestra investigación en este proyecto. Queríamos devolverlo antes de la publicación“, añade.

Charles Magovern, un vendedor de fósiles con sede en Colorado, había comprado los huevos y había descubierto un esqueleto infantil en medio del mineral. En ese momento invitó a varios expertos para analizar los huesos. Un paleontólogo que vio al bebé en 1995 pensó que Baby Louie era un therizinosaurio, un dinosaurio con una forma extraña y con garras gigantes. Otro experto no estuvo de acuerdo en su afirmación. Sin una guía científica a la que seguir, Magovern lo apodó como Louie Psihoyos, en honor al fotógrafo de National Geographicque más tarde dirigió el documental ganador de un Oscar, The Cove.

A principios de los noventa, los embriones de dinosaurios eran extramadamente raros. Baby Louie era un fósil muy único e inusual“, relata Zelenitsky. Los huevos fósiles estaban en un nido enorme (eran más del doble de longitud de una avestruz moderna) y los esqueletos completos de los dinosaurios bebé son muy difíciles de encontrar.

(iStock)

(iStock)

A finales de los noventa, Zelenitsky y sus compañeros determinaron que Baby Louie era un oviraptorosaurio, un tipo de dinosaurio de dos patas que cuidaba de sus nidos. En la década de 1920, los paleontólogos teorizaron que los oviraptores querían comer los huevos cercanos, pero los estudios más actuales rechazan esa idea.

El bebé Louie probablemente murió durante una inundación en el nido, que tenía forma de anillo, como los que hacían los oviraptorosauriosTambién como en esta especie, el animal carecía de dientes en la mandíbula inferior.

Determinar lo que un animal adulto podría ser en su época de bebé parecía algo difícil. Gregory Erickson, paleontólogo de la Universidad Estatal de Florida que no participó en el estudio, apuntó al diario The Washington Post: “Si tomas un humano recién nacido y lo proyectas a su etapa adulta puede parecer un alienígena“. En el estudio de Nature, los investigadores basaron su trabajo en los rasgos esqueléticos, que son bastante constantes en la etapa de la maduración, como la mandíbula inferior sin dientes. “Su evidencia es convincente”, subraya para situar al Beibeilong entre los oviraptorosaurios.

Todo lo que tenía que ver con Baby Louie era de tamaño gigante. El nido habría sido de unos tres metros de diámetro. Su huevo, probablemente, pesaba entre 4 y 5 kilos.

(iStock)

(iStock)

Antes de que pudieran avanzar en su trabajo, los científicos tuvieron que esperar a que Baby Louie fuera a casa. En 2001, el Museo Infantil de Indianapolis exhibió el fósil mientras que los paleontólogos esperaban. Finalmente, en 2013, el museo entregó la pieza al Museo Geológico de Henan en Zhengzhou, donde ahora permanece.

Me alegra que haya sido repatriada. Si no, jamás hubiese sabido sobre esta especie“, comenta Erickson. Muchos fósiles privados no terminan devueltos, probablemente hay miles de especímenes interesantes que nunca van a ver la luz de la ciencia. Son tesoros intelectuales, no son piezas de arte.

Dos descubrimientos adicionales reforzaron la identificación del oviraptorosaurio de Baby Louie. En febrero de 2015, cinco paleontólogos acompañaron a uno de los agricultores a la provincia occidental de Henan para examinar el lugar de excavación original. Allí encontraron más fragmentos de huevo de oviraptorosaurio.

(Gregory Erickson/FSU)

(Gregory Erickson/FSU)

En 2007, otro equipo de paleontólogos chinos descubrió un espécimen adulto perteneciente a una nueva y masiva especie de oviraptorosaurioEl gigantoraptor. Antes de este hallazgo, Zelenitsky había calculado que Beibeilong pesaría alrededor de 1,500 kilos.

El bebé Louie representa el tercer esqueleto registrado de este grupo de oviraptorosaurosgigantes. “Es un espécimen muy significativo. Muchos fósiles son recolectados ilegalmente e hipotéticamente tienden a desaparecer. Esto fue bonito porque tuvo un final feliz“, apostilla Zelenitsky.

Anuncios

Autor:

Si avanzo sigueme si me paro empujame si retrocedo matame.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s