“El Zurdo” de Casilda: viaje a la tierra de Jorge Sampaoli

La ciudad santafecina habla del sueño de uno de los suyos. Lo cuentan a Infobae sus hijos, sus hermanos, sus amigos y hasta el vecino que le compró la casa familiar y encontró un “tesoro” que da cuenta de cuán determinado estaba para triunfar como DT

¿No es feliz ahora que logró lo que siempre soñó, que es ser campeón de América?
No, no creo que sea feliz. Era mucho más feliz en Casilda.
(Jorge Sampaoli a la revista Sábado de El Mercurio, Chile, mayo de 2012)

El 12 de abril de 1878 zarpó desde la ciudad de Casilda, al sur de Santa Fe, un barco que llevó 4500 toneladas de trigo a Glasgow, Escocia. Aquella fue la primera exportación registrada en la Argentina, república que a partir de allí fue conocida como el granero del mundo. Carlos Casado (1833-1899), fundador de la ciudad que en ese momento se llamaba Colonia Candelaria y que más tarde se constituyó con su actual designación en honor a este hombre que era devoto de Santa Casilda, es considerado hasta hoy un visionario.

Plaza en el centro de Casilda, Santa Fe

Plaza en el centro de Casilda, Santa Fe

Hubo algarabía en los habitantes que vieron cómo el fruto de su tierra redituaba en importantes beneficios económicos, tanto como la que hay por estos días con el desembarco de un hijo suyo en la dirección técnica de la Selección Nacional: para muchos, Jorge Sampaoli; para Casilda, El Zurdo.

Jorge Sampaoli (Getty)

Jorge Sampaoli (Getty)

A principios de 1980 este arquitecto inquebrantable de sueños tenía 20 años y trabajaba en el Banco Provincia de su ciudad únicamente para contar con un ingreso de dinero debido a que lejos de una caja o una contaduría estaba puesto su objetivo.

Sin embargo fue allí que le dijo a Jorge Beltrán, uno de sus compañeros, que iba a ser técnico de la Selección. “Dale, y yo voy a ser presidente de la Nación”, fue la respuesta que recibió Sampaoli en medio de la jornada laboral, diálogo que el receptor de aquella sentencia reprodujo en declaraciones a Infobae durante una entrevista en la ciudad que hoy sólo habla del sueño cumplido del hombre que dejó todo (como término preciso, casi exacto y literal) por lograr ser el que es.

Jorge Beltrán (Adrián Escandar)

Jorge Beltrán (Adrián Escandar)

A Sampaoli le dicen El Zurdo desde su paso por las inferiores de Newell’s porque esa era su pierna hábil. Jugaba como volante por izquierda aunque a veces también se colocaba como número 5 allá por 1979 cuando tenía 19 años y una fractura de tibia y peroné lo obligó a interrumpir su carrera como futbolista. Rosario queda a solo 50 kilómetros de Casilda y allí partía Jorge cada día con las monedas que le quedaban, como también se las rebuscaba para seguir a River, club del que es fanático, adonde jugara.

El fútbol no pudo ser para él como pretendía. La fantasía entonces tomó otra forma: se decidió a ser DT. Su carrera fue a pura lucha y desde bien abajo. Alumni de Casilda, el club de sus amores, lo vio debutar con el buzo en 1994 y allí tuvo tres procesos. Luego Belgrano de Arequito primero en 1996 y luego en 1998. Más tarde Argentino de Rosario con dos ciclos y uno más en Aprendices Casildenses. En enero de 2002 se replanteó mucho de su vida y su carrera: la vida de pareja con Analía Sampaolese, madre de sus hijos, Sabrina y Alejandro, no iba bien, laboralmente estaba frustrado (entonces había dejado el banco y trabajaba en el registro civil de Los Molinos), y profesionalmente aún más. Estaba estancado y tomó la decisión de partir. A los 42 años dejó Casilda y subió a un avión solo, con un bolso de mano en el que había algunos elementos de aseo personal y una muda de ropa, tan solo.

En la cancha de básquet del club Alumni de Casilda hay una gigantografía de Jorge Sampaoli que recuerda su nacimiento como DT en dicha institución. Junto a él, otras personalidades que surgieron de allí (Adrián Escandar)

En la cancha de básquet del club Alumni de Casilda hay una gigantografía de Jorge Sampaoli que recuerda su nacimiento como DT en dicha institución. Junto a él, otras personalidades que surgieron de allí (Adrián Escandar)

Fue Juan Aurich de Perú su primer club extranjero y en el país incaico estuvo cinco años con un balance que terminó siendo regular. En 2007 Chile le abrió sus puertas. Su corazón, bah, porque antes había habido un hombre que cambió la mente de los trasandinos. Un tipo que les hizo entender que la autoestima no es otra cosa que valorarse, que creer en uno mismo, que hay que profesionalizarse, sí, pero fundamentalmente los convenció de que el fútbol de ese país tenía todo lo que necesitaba para dar el golpe. Sólo tenía que demostrarlo. El factótum de aquello fue Marcelo Bielsa, el modelo de Sampaoli, quien fue su voayeur en cuestiones de táctica, de mente, de estrategias y conceptos, un fanático de su método.

Marcelo Bielsa fue clave para la llegada de Jorge Sampaoli a la Selección de Chile

Marcelo Bielsa fue clave para la llegada de Jorge Sampaoli a la Selección de Chile

Sampaoli dedicó toda una década de su vida a aprender la lección del Loco. Espiaba sus entrenamientos, grababa cuanto partido dirigiera y lo reproducía incansablemente, hablaba con sus ayudantes y hasta se atrevió a seguirlo alguna que otra vez. Bielsa había hablado bien de él y entonces Chile supo que era el hombre a tener en cuenta.

Fue tercero en la tabla general del torneo de Chile con el O’Higgins pero luego una racha de malos resultados truncó su sendero. Se fue a Ecuador y clasificó al Emelec a la Copa Sudamericana y a la Libertadores. La campaña fue histórica. Lo llamaron de Universidad de Chile y allí talló su nombre en el alma de los hinchas luego de tres títulos en torneos locales, una Copa de Chile y la histórica Sudamericana 2011 que ganó invicto. Los medios hablaban de él. Lo descubrían a sus 51 años. Pensó que había llegado.

La celebración del Campeonato Clausura 2011 que Jorge Sampaoli ganó con la U de Chile

Pero el camino de Sampaoli trasciende los números o las campañas. Hay allí una vida. El Zurdo, un obseso, un caso patológico tal vez, dejó mucho en el camino aunque entre los suyos no haya reproches. Hijo del policía Rodalgo Sampaoli y de Odila Moya, ama de casa, fue el segundo de los tres hijos de la pareja que antes había tenido a Marcelo y más tarde a María Laura. Luego su descendencia, Sabrina y Alejandro, éste apodado Coco. A hermanos e hijos se los encuentra en Casilda haciendo sus tareas de toda la vida. Sus padres ya fallecieron.

“Yo soy de hablar mucho, no tengo problema, pero mi hermano Marcelo después me reta”, dice entre risas la entrañable María Laura Sampaoli, quien nos recibió en la lavandería que atiende y hace funcionar sobre la calle Remedios de Escalada. “Por suerte llegó el momento que la familia esperaba. Por Jorge y también por nosotros, que somos de acá, nacimos acá, pero a veces algunos vecinos nos han mirado de reojo por los resultados de Jorge en Chile. Unos días antes de la final de la Copa América llevé a mis hijos al colegio y nos decían: ahí vienen los chilenos, ¿por quién van a hinchar?”, recordó con cierto lamento y, pausa mediante, afirmó: “El Zurdo se merece tanto esta oportunidad… Trabajó tanto para esto…” María Laura no quiere fotos, sólo acepta una del frente de su negocio. Siempre tiene una sonrisa.

La lavandería de María Laura Sampaoli (Adrián Escandar)

La lavandería de María Laura Sampaoli (Adrián Escandar)

Marcelo no quiere hablar con la prensa. Atiende el teléfono muy respetuoso. No quiere entrevistas pero ofrece un contacto “que te puede hablar mucho de Jorge”. Promete enviarlo por mensaje una vez finalizada la charla. Y cumple.

Sabrina, la hija de Sampaoli, se hace oír desde varios metros antes de llegar a su gimnasio. Power Pink, así se llama el lugar, se distingue por el color rosa y la frescura de su voz al ritmo de las clases que ella misma dicta mientras suenan las canciones del momento. Su tía, recepcionista en el lugar, nos habla gentilmente y nos indica que “la profe no va a hablar, no le gusta” pero que nos atenderá al finalizar su trabajo. “Yo antes hablaba con la prensa sin drama. No tenía problemas pero hace un tiempo me robaron fotos del Face y pusieron cosas que no me gustaron. Incluso señalaron que estaba mi abuela en una foto y en realidad era otra persona porque mi abuela falleció hace poquito. Hasta cerré mi perfil. Les agradezco que hayan venido hasta acá y pido disculpas, pero ya no quiero hablar”. Sabrina, que hace ocho meses tuvo a su primer hijo, saluda con simpatía y se va.

Power Pink, el gimnasio de Sabrina Sampaoli en Casilda (Adrián Escandar)

Power Pink, el gimnasio de Sabrina Sampaoli en Casilda (Adrián Escandar)

Toda la familia de Sampaoli se quedó en Casilda cuando él se fue. Cuentan quienes lo conocen que el DT estuvo a punto de rendirse en sus tiempos en Perú. Quería regresar a la Argentina pero sus amigos no lo dejaron. “Una vez lo tuvimos que empujar para que suba al avión”, contó Sergio Turco Abdala, su amigo, un hermano de la vida.

Sergio Abdala, amigo de Sampaoli, en una de las oficinas del club Alumni de Casilda de donde surgió, entre otros, el jugador Damián Musto, hoy en Rosario Central (Adrián Escandar)

Sergio Abdala, amigo de Sampaoli, en una de las oficinas del club Alumni de Casilda de donde surgió, entre otros, el jugador Damián Musto, hoy en Rosario Central (Adrián Escandar)

Bielsa se fue de Chile y llegó Claudio Borghi pero el Bichi no logró convencer. Fue la excusa perfecta para nombrar a Jorge Sampaoli y lo que vino fue la concreción del sueño. Campeón de América en 2015 ante la Argentina de Lionel Messi. Antes, en 2014, un tiro en el travesaño le impidió eliminar a Brasil en octavos de final del Mundial y luego fue eliminado en los penales. Detrás de la Cordillera de Los Andes hay un ídolo argentino y se llama Jorge Sampaoli.

Con el pasaporte al día viajó entonces a Europa. Quién lo hubiera dicho… Fue el Sevilla el club en el que también hizo ruido. Tanto que mientras en Argentina los técnicos de la Selección y el equipo sólo sumaban frustraciones, finalmente alguien decidió que era su momento. “Es el sueño que tuve desde chico”, dijo Sampaoli cuando luego de tantos rumores confirmó que sería el DT del equipo nacional.

Jorge, que vuelve a Casilda siempre que puede, hace lo de siempre. Corre por los bulevares de su ciudad como siempre lo hizo y luego se sienta en el Café Sarmiento, su lugar de esparcimiento, aunque ahora le cuesta mucho más hacerlo sin el asedio de los vecinos.

Café Sarmiento, Casilda

Café Sarmiento, Casilda

“Desde los inicios de su carrera como técnico aquí en nuestra liga ya todos destacaban su visión y la diferencia que marcaba en la forma de trabajar del Zurdo, como lo conocemos todos aquí, y eso creo que lo ha llevado al lugar donde está, en los primeros niveles del mundo”, destacó Juan José Sarasola, intendente de Casilda.

Juan José Sarasola, intendente de Casilda (Adrián Escandar)

Juan José Sarasola, intendente de Casilda (Adrián Escandar)

Claro que los habitantes de la ciudad se ocupan en recalcar que aquella tierra ha dado más de un talento. Que El Zurdo es un eslabón de una cadena de personalidades autóctonas como Marcelo Trobbiani (campeón del mundo con la Selección en México ’86), Jorge Griffa (histórico técnico y formador del fútbol argentino, el que llevó a Lionel Messi a Newell’s), el delantero Emanuel Tito Villa, el arquero Franco Armani, el volante de Rosario Central Damián Musto, el nadador Federico Grabich o el diseñador de automóviles, fundador y propietario de Pagani Automobili, Horacio Pagani, entre otros.

“Somos un semillero y una sociedad que vive el fútbol con mucha pasión, pero que a su vez viene trabajando desde hace muchos años para generar, a partir del trabajo y del talento, personas que puedan progresar en sus carreras”, agregó el intendente.

Tocamos el timbre en Dante Alighieri 2783 y ahí nos atendió Mario Giro, el hombre que le compró la casa a la familia Sampaoli y recuerda: “Sé de él que siempre fue un innovador, más como técnico. Cuando empezó a dirigir aquí en Casilda se revolucionó la liga, innovó en los sistemas, en el tipo de entrenamiento. Sé que era un fanático, un estudioso del fútbol”, remarcó.

Mario Giro vive en la casa que era de la familia Sampaoli (Adrián Escandar)

Mario Giro vive en la casa que era de la familia Sampaoli (Adrián Escandar)

En Casilda encontramos a Sergio El Turco Abdala. Su amigo “desde que éramos así de chiquitos”, dice con cierta nostalgia quien luego fue dirigente de Alumni de Casilda y le hizo su primer contrato como entrenador. “Jorge como técnico es un obsesivo, era así también en su trabajo. Era el tipo que en el banco te solucionaba todo, terminaba siempre primero las tareas, trabajaba en el centro de cómputos y era una luz como laburaba y todo tenía un fin: terminar rápido para salir y poder ir a las prácticas de Renato Cesarini para hacer su graduado de técnico de fútbol”, apuntó.

En Alumni lucen con orgullo las camisetas de las figuras que de allí surgieron (Adrián Escandar)

En Alumni lucen con orgullo las camisetas de las figuras que de allí surgieron (Adrián Escandar)

También nos ayudó a conocer un poco más al Zurdo Jorge Perro Beltrán, primero su compañero en el colegio Dalmacio Vélez Sarsfield y posteriormente su colega en el banco, aquel al que le anticipó que dirigiría a la Selección. “Su paso en la liga fue exitoso tanto dirigiendo juveniles como Primera… En Belgrano, en Alumni, en Aprendices. Era muy obsesivo y tomaba determinaciones muy drásticas como una vez que sacó al mejor jugador de un equipo. Y se la banco, ¿eh?”.

Jorge Beltrán (Adrián Escandar)

Jorge Beltrán (Adrián Escandar)

Obsesivo, determinado, estricto, riguroso, tales los adjetivos que más utilizan para describir a Jorge Sampaoli en Casilda, una particular ciudad, pujante por sus industrias, en cuyo centro convergen cuatro plazas que hacen de la zona un verde interminable.

En Chile una vez le preguntaron al Zurdo por qué, siendo tan metódico con su vida, con sus ideas y conceptos, con la búsqueda de su sueño, no intentó serlo para mantener los lazos, esa historia del pasado que suele estrujarle el corazón pese a que no hay reclamos por parte de sus amigos, sus hermanos ni sus hijos. La respuesta lo dice todo:

“Traté de mantener los lazos, pero la distancia los va diluyendo. Uno necesita ver a la gente, y después se va conformando con la comunicación telefónica todos los días. Después, una llamada al mes, después el chat. Después el chat te cansa, porque te consume tiempo. Te vas alejando. Me costó un matrimonio. Todo esto me ha hecho un antisocial natural, porque el hecho de estar lejos de mi casa y concentrarme sólo en mi objetivo de vida, tampoco me hizo hacer amigos en otro lugar. Tengo muy pocos, a casi ninguno, te diría. He vivido encerrado, viendo lo que necesitaba para no fracasar como técnico, igual que como había ocurrido como futbolista. Eso me generó una obsesión, y esa obsesión me generó ser antisocial. Me gustaría recuperar todo lo que perdí pero ya sé que es imposible”, decía el entrenador seis meses después de ganar la Sudamericana 2011 con la U de Chile.

Jorge Sampaoli durante el Mundial Brasil 2014 en el que dirigió a Chile (Getty)

Jorge Sampaoli durante el Mundial Brasil 2014 en el que dirigió a Chile (Getty)
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Si avanzo sigueme si me paro empujame si retrocedo matame.

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